La EMS tiene, ante todo, la trascendental tarea de impulsar una prosperidad compartida, un crecimiento económico de base amplia y contribuir a la construcción de una sociedad tolerante y que viva en paz.

La educación es un derecho fundamental de las y los mexicanos y es una plataforma de impulso para el futuro que deseamos construir como nación. La educación media superior (EMS) busca que las y los jóvenes tengan, en sus planteles, acceso a oportunidades de aprendizaje permanente, que puedan adquirir el conocimiento y desarrollar las competencias necesarias para vivir dignamente, desarrollar su potencial y contribuir al desarrollo de la sociedad.

La EMS busca propiciar la equidad e  inclusión en el acceso a los servicios educativos y también en el desarrollo de las capacidades de las y los jóvenes para que puedan ejercer con libertad y responsabilidad su derecho a elegir la opción profesional y/o laboral que les permita mejorar su condición de vida, lo que implica superar una visión centrada únicamente en la adquisición de conocimientos académicos y apostar también al desarrollo de las competencias, las cuales se definen como la integración de conocimientos, habilidades y actitudes que se movilizan de manera integral en contextos específicos.

La educación basada en competencias debe preparar a las y los estudiantes para que puedan desarrollarse en distintos escenarios y circunstancias a lo largo de la vida, así como dar la pauta para que los planes y programas de estudio se adapten a las necesidades específicas de cada región y comunidad, en un marco nacional de diversidad.

La escuela en el nivel medio superior es sólo un espacio donde mujeres y hombres, en la adolescencia y la juventud temprana, adquieren competencias, conocimientos y habilidades. En los planteles del nivel medio superior se construyen amistades donde los jóvenes encuentran un lugar para socializar y conformar su carácter. Durante la EMS se toman, quizás por primera vez, decisiones que marcarán toda la vida.

Acorde con las competencias que se requiere desarrollar para que las y los jóvenes puedan enfrentar con éxito los desafíos que les plantea la vida a partir de la adolescencia, la educación media superior debe trabajar con ellos para: a) ayudarlos a planear o vislumbrar su futuro y su proyecto de vida; b) potenciar su desarrollo integral; c) prepararlos para que puedan desempeñarse de manera competente en la sociedad moderna; y c) brindarles las herramientas que requieren para construir relaciones sociales positivas.

En esencia, es importante que las y los jóvenes del nivel medio superior logren los cuatro aprendizajes fundamentales que señala la UNESCO:

Aprender a Conocer, cuyo propósito es proporcionar a las y los jóvenes de las habilidades necesarias para comprender el mundo que los rodea, desarrollar su autonomía y orientar sus intereses y vocaciones para continuar aprendiendo a lo largo de la vida de manera autónoma.

Aprender a Hacer, (se omite que) busca desarrollar en el estudiantado las competencias que les permitan vincular los conocimientos con su realidad inmediata, aplicando habilidades para realizar con eficacia tareas y (se omite para) aportar soluciones a problemas específicos, principalmente en el mundo laboral.

Aprender a Ser, cuyo propósito es uno de los principales desafíos de la EMS, no sólo por la importancia del desarrollo integral de los estudiantes, sino también por la etapa de maduración física y emocional de los adolescentes. Este ámbito implica el desarrollo de un conjunto amplio de habilidades socioemocionales generales, entre las que se incluyen las que tienen que ver con el conocimiento de sí mismo, la construcción de relaciones positivas con los demás, y la toma responsable de decisiones.

Aprender a Convivir, el cual busca atender uno de los retos más importantes de la sociedad en todas las edades, especialmente entre los jóvenes: desarrollar las competencias que los preparen para construir relaciones sociales positivas; relacionarse adecuadamente con otros; participar de manera activa en su sociedad de acuerdo con sus derechos y responsabilidades; comprender e interrelacionarse con otras culturas y desarrollar la solidaridad como un principio que los vincule con su entorno y con la mejora de sus comunidades.

Es importante tener presente que mientras las y los jóvenes estudian o egresan de la EMS, se convierten en ciudadanos(as). De ahí que uno de los fines esenciales de este nivel educativo sea contribuir a formar ciudadanía, seria y responsable, por lo que se hace necesario contar con profesionales en el campo educativo cuyas funciones influyan en el mejoramiento de la calidad de los servicios educativos.

DESCRIPCIÓN DEL PUESTO

Nombre del puesto: Departamento de Investigación y Desarrollo de Proyectos Académicos.

Número de puestos: Uno por plantel.

Puestos a los que reporta: Subdirector Académico.

Puestos a los que supervisa: Oficina de Investigación y Desarrollo; Oficina de Proyectos Académicos; Secretaria

Propósitos del puesto: Planear, dirigir y supervisar los proyectos para la producción de bienes y prestación de servicios, así como su relación con el proceso educativo.

El Jefe de Departamento de Investigación y Desarrollo de Proyectos Académicos en los planteles de la EMS debe proponer, ejecutar y dar seguimiento al desarrollo de las actividades de los proyectos de producción e investigación que se realizan en el plantel en función de las necesidades regionales y locales identificadas, para lograr el máximo logro académico de los estudiantes. Este profesional de la educación debe contar con experiencia en metodología, técnicas y desarrollo de proyectos de investigación así como en procedimientos, que permitan la obtención de bienes y servicios a través de la identificación de prioridades y problemas a nivel regional y local.

El Jefe del Departamento (omitir, de Sistemas de Producción e Investigación) debe reportar al Subdirector Académico y supervisar a los Jefes de oficina.